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Perdidas de piel.
La piel forma la
pared externa del organismo, al cual defiende de alteraciones químicas, físicas,
bacterianas etc. Dentro de ella se lleva a cabo reacciones bioquímicas y
fisiológicas que son vitales para el mantenimiento del medio ambiente interior
del organismo y control de la temperatura corporal. Los problemas que obligan a
un tratamiento urgente de las lesiones de la piel derivan de una acción
traumática cuyo agente ocasiona perdida de la cubierta cutánea y puede dar
origen a dos grandes grupos de lesiones.
Las contusiones (
golpes directos ) que representan lesiones traumáticas de la piel sin perdida de
continuidad de la misma y que generalmente evolucionan hacia la mejoría con
tratamientos conservadores. Y las heridas o laceraciones cutáneas que implican
perdida de continuidad de la piel, y que por otra parte favorecen las
complicaciones ya que constituyen una puerta abierta a las infecciones. Pueden
variar desde abrasiones o heridas lineales hasta grandes perdidas de tejido que
dejan expuestas estructuras tan importantes como huesos, articulaciones,
tendones, arterias, nervios, y que requieren de un tratamiento reconstructivo de
urgencia. Las heridas lineales y sin perdida de sustancia o tejido se pueden
reparar cerrando en forma primaria el defecto.
Las heridas con
perdida de tejido requieren para su reconstrucción de la toma de injertos de
piel de otra área del organismo y su colocación en el sitio lesionado. Esta piel
es delgada y no muy resistente por lo cual no esta indicada en áreas de presión
o por encima de estructuras vitales como, arterias o nervios. Los colgajos
cutáneos constan de piel y tejido subcutáneo e incluso fascia que se desplazan
de una parte del cuerpo a otra manteniendo una unión o pedículo vascular entre
el y el organismo para nutrirlo, generalmente están indicados para cubrir
defectos con poco aporte vascular, o en áreas en donde se requiere una cubierta
acolchonada y sensible como lo son las áreas de presión y sobre las
articulaciones. Un colgajo libre es un colgajo cutáneo que se libera
completamente de su lecho donante y se anastomosa a otro sitio por medio de
microcirugía vascular. ( microcirugía reconstructiva ) |