Plástica Médica
Cirugía Plástica Estética
 

Botox® (Aplicación de toxina botulínica)

El Botox® es un potente inhibidor neuromuscular local, exitosamente utilizado en el tratamiento de desórdenes del movimiento y/o contracción involuntario de los músculos. Las líneas de expresión son causadas por contracciones de los músculos faciales, estos músculos poseen una tensión natural constante que con expresiones usuales como enojo, risa, emoción, preocupación marcan permanentemente la piel de la cara en la zona periférica de sus acciones.

A estas líneas se les conoce como líneas hiperquinéticas, las que, con el paso del tiempo, se hacen cada vez más marcadas y profundas. La utilización de pequeñas dosis de Botox sobre el músculo facial, inhibe la liberación del impulsor nervioso permitiendo en consecuencia su relajación. De esta manera se logra un efecto de acción prolongado y absolutamente reversible sin utilizar sustancias de relleno o cirugía.

Candidatos. Este tratamiento actúa sobre las líneas de expresión (enojo, risa, preocupación etc.) y no sobre los daños causados por el sol o la flacidez o envejecimiento. Las áreas más frecuentemente tratadas son: Las líneas frontales, el entrecejo, líneas periorbiculares (alrededor de los ojos o patas de gallo), peribucales y algunas líneas del cuello. El botox relaja los músculos faciales logrando que las líneas faciales seleccionadas desaparezcan. En algunos de los pacientes se puede utilizar el tratamiento 2 semanas antes de una cirugía de rejuvenecimiento facial, con lo cual las áreas de difícil acceso con cirugía se mejoraran notablemente. Se recomienda no exponerse al sol antes del tratamiento. No indicado en embarazadas o en periodo de lactancia.

La cirugía. Es un procedimiento no quirúrgico, simple y seguro, absolutamente indoloro que no requiere sedación ni anestesia local. Se coloca una pequeña cantidad de botox en los distintos sitios a tratar con el objeto de obtener su relajación. El tratamiento no bloquea la actividad muscular por completo pues es de acción local y el nervio y músculos no se ven afectados. La piel de las zonas tratadas permanece lisa y sin arrugas, mientras que los músculos faciales que no fueron tratados se contraen con normalidad, sin afectar la expresión de la cara y permitiendo la reincorporación a las actividades en forma temprana.

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Aplicación de botox en las arrugas periorbiculares, se marcan los puntos de aplicación, resultado después de un mes de tratamiento.

Cuidados postoperatorios. En algunos casos pueden aparecer ciertas equimosis o moretones transitorios, muy pocos pacientes refieren dolor para lo cual se indican analgésicos, dado que es un tratamiento transitorio se requieren retoques a los 6 meses, los estudios y la experiencia indican que la duración de los beneficios aumenta con el tiempo, incluso con menor dosis y menos aplicaciones.

NOTA: El Botox no posee contraindicaciones ni efectos adversos mayores, ha sido aprobado en Estados Unidos desde 1989 por la FDA (U.S Food and Drug Administration) y en México por la Secretaría de Salud desde 1993. Los médicos que lo aplican deben de ser Cirujanos Plásticos Certificados y tener Licencia y curso de adiestramiento avalado por la Secretaría de Salud para su aplicación.